Cómo siempre, no me defraudan. Esta vez me animé a cambiar lo de siempre por algo nuevo. Unos espectaculares tacos de camarón que aunque parecen sencillos, podrían fácilmente convertirse en mi nuevo plato favorito. Perfectamente sazonados y asados, con mi salsa preferida de chiltepe y unos frijolitos chapines deliciosos. Mi esposo no cambia lo de siempre, ese gran premio bien merecido. El servicio no defrauda, la atención 100 puntos. La espera no importa, ellos piensan en tu comodidad y te ofrecen algo rico de beber para mientras. La entradita de cortesía para abrir el apetito exquisita.


