Un restaurante que funciona la comida peruana y japonés. Me parece un poco elevado el precio para la comida. No es mala, pero creo que está un poco sobre valorada. El ambiente es bueno y el servicio también. No me gusto que a la mesa contigua de nosotros les ofrecieron las toallas húmedas para limpiarse las manos, (por cierto, muy tradicional en todos los restaurantes japoneses) pero a nosotros no nos llevaron. No sé si es selectivo, pero me parece que o es a todos o a nadie, porque todos pagamos por el servicio.


